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La Incansable Lucha del Papa Juan Pablo II por la Paz y la Justicia
por Ruben Arvizu, abril del 2005
"Recordar Hiroshima es aborrecer la guerra nuclear. Recordar a Hiroshima es comprometernos totalmente a la paz."
Papa Juan Pablo II en su visita a Hiroshima en el Parque Conmemorativo de la Paz, Feb. 25, 1981
Entre los millones de personas que en todo el mundo están de luto ante el fallecimiento del papa Juan Pablo II, los habitantes de Hiroshima y Nagasaki sienten un afecto especial por él. Su visita en 1981 a las dos únicas ciudades en el planeta que han sufrido un bombardeo atómico expuso de nuevo a nivel global su espantoso martirio.
En el día de la muerte del pontífice que más ha viajado en toda la historia de la iglesia católica, el alcalde de Hiroshima, Tadatoshi Akiba declaró lo siguiente, "Debemos hacer todos los esfuerzos posibles por eliminar para siempre las armas nucleares recordando y poniendo en práctica el mensaje del papa." *
Un hombre admirable, Juan Pablo II utilizó sus increíbles habilidades para hablar idiomas comunicándose como muy pocos líderes mundiales lo han hecho jamás. Su toque personal inspiró a millones de jóvenes en la mayoría de los países, sin tomar en cuenta su religion o raza. Se identificaron con su mensaje promoviendo paz y buena voluntad para todos. Muchos lo siguieron en su incansable lucha por la libertad y tenaz oposición al totalitarismo.
Su posición en contra de la guerra y los ataques preventives hicieron que condenara el ataque de las fuerzas de coalición contra Irak y dijo, “ La guerra, como la que se desarrolla ahora en Irak, amenaza el destino de la humanidad.” Juan Pablo II se opuso a los planes norteamericanos de invadir Irak en 2003 calificando esa política como “ilegal e injusta”,
En su primer encíclica “Redemptor Hominis.” o “Redentor del Hombre,” advirtió que la humanidad está viviendo una era de constante temor y que las armas de la guerra aumentan el espectro de una “inimaginable auto-destrucción.”
Con referencia a los derechos humanos Juan Pablo II dijo, “los derechos del espíritu humano no pueden ser violados,” y agregó: “Estos son los derechos de la libertad del espititu humano, libertad de consciencia, libertad de creencia y libertad de religion.”
Criticó por igual al “capitalismo liberal” y al "colectivismo marxista" por distorsionar el desarrollo económico. Hostíl al comunismo soviético, también se opuso al libre mercado capitalista, que cuando carece de éticas, lo calificó como egoísta, materialista y hedonista.
Juan Pablo II fue un gigante defendiendo la integridad humana, por cada persona desde el comienzo de la vida hasta su fin. Y al soportar con paciencia y humildad su larga y dolorosa enfermedad, Juan Pablo II - Karol Wojtyla, nos dió, tal vez, su enseñanza más poderosa: cómo morir con valor y dignidad.
Ruben Arvizu es Director para América Latina de Nuclear Age Peace Foundation.
*The Japan Times, 04/04/05
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